El Salario de Ficción: La Importancia de Estar Registrado en Nómina con tu Sueldo Real
¡Qué onda, raza! Vamos a hablar de algo que pasa muy seguido en las empresas y que a veces parece una «ventaja» de momento, pero que se convierte en un dolor de cabeza enorme cuando quieres dar el paso de comprar tu casa: el registro en nómina con un salario inferior al real. Es muy común en México que las empresas registren a los trabajadores ante el IMSS o el SAT con el salario mínimo y el resto se los paguen por fuera, ya sea en bonos, viáticos, efectivo o transferencias desde cuentas de terceros. A simple vista, el trabajador piensa: «¡Qué padre, me descuentan menos impuestos y recibo más dinero libre!». Sin embargo, cuando llegas a la ventanilla del banco o pides la asesoría del Tío Hipotecario para tramitar una hipoteca, la realidad te da un golpe de agua helada. Hoy te voy a explicar por qué tener tu salario real registrado en nómina es la llave maestra para abrir las puertas de un patrimonio real.
Para entender este problema, primero hay que ver las cosas desde los ojos del banco. El banco no es tu cuate que te conoce de años y sabe que eres bien trabajador y que ganas bien; el banco es una institución financiera que se mueve por números fríos, riesgos y normativas legales impuestas por las autoridades financieras. Cuando tú pides un crédito hipotecario por 2 o 3 millones de pesos, el banco te está prestando una suma enorme de dinero a un plazo de 10, 15 o 20 años. Lo primero que el departamento de análisis de riesgo (los famosos underwriters) va a revisar es si tienes la capacidad de pago para cubrir la mensualidad de ese crédito mes a mes sin fallar.
¿Y cómo comprueba el banco tus ingresos? La forma número uno y la más sólida para un empleado asalariado es el recibo de nómina timbrado (CFDI) y los estados de cuenta donde se deposita esa nómina. Si tú en la vida real ganas $50,000 pesos mensuales, pero en tu recibo de nómina timbrado solo aparecen $10,000 pesos porque el resto te lo dan en «sobresitos» o depósitos no fiscales, para el banco tú solo ganas $10,000 pesos. Punto. No hay vuelta de hoja. Los bancos aplican una regla general de capacidad de pago donde la mensualidad del crédito no puede sobrepasar entre el 30% y el 40% de tu ingreso bruto comprobable. Si para el sistema tú ganas $10,000 pesos, la mensualidad máxima que te van a autorizar es de $3,500 o $4,000 pesos. Con una mensualidad de ese tamaño, el banco te va a prestar acaso $300,000 u $800,000 pesos. ¡No te alcanza ni para el enganche de un departamento en la zona metropolitana!
Ahí es donde empieza la tragedia. La gente nos dice: «Pero Tío, es que yo en mi cuenta de débito sí recibo los $50,000 pesos completos cada mes, aquí están los estados de cuenta». Lamentablemente, para un perfil asalariado, si esos depósitos adicionales no corresponden a un recibo de nómina fiscal o no están declarados ante el SAT, el banco no los puede tomar en cuenta como ingreso seguro y recurrente. Lo ven como dinero «gris» o ingresos no comprobables. El banco piensa: «Si la empresa deja de darle ese bono por fuera mañana, legalmente solo está obligada a pagarle $10,000, entonces el cliente no va a tener con qué pagarme la hipoteca».
Pero el problema no se queda solo en la aprobación del crédito bancario; también le pega duro a tu crédito del INFONAVIT. El Instituto calcula la Subcuenta de Vivienda y el monto de crédito que te otorga basándose directamente en el salario diario integrado con el que tu patrón te tiene registrado ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Si te tienen registrado con el mínimo, las aportaciones patronales del 5% que se van a tu Subcuenta de Vivienda van a ser microscópicas. Mientras que una persona con su sueldo real registrado junta $200,000 o $400,000 pesos en su Subcuenta de Vivienda en unos pocos años (lo que sirve para pagar todo el enganche o los gastos de escrituración), quien está registrado con el sueldo mínimo apenas junta una baba de perico. Además, el monto de crédito INFONAVIT que te van a ofrecer va a ser infinitamente menor.
¿Qué puedes hacer si estás en esta situación? Lo primero es negociar con tu empresa. Hazles ver que necesitas regularizar tu situación laboral para poder calificar a un crédito de vivienda. Hoy en día muchas empresas están migrando a esquemas 100% nominales por temas de reformas laborales y fiscales. Si tu empresa definitivamente se niega a registrarte con tu salario real, vas a tener que buscar alternativas de comprobación de ingresos adicionales o esperar a consolidar una estrategia mixta, pero la realidad es que estar en regla te da una potencia de compra 5 veces mayor. No cambies la ilusión de ahorrarte unos pesos en impuestos hoy por la imposibilidad de comprar la casa de tu vida mañana.
No dejes que un esquema de nómina chueco detenga tus planes de tener casa propia. En Tío Hipotecario revisamos tus recibos de pago y tu historial ante el IMSS para decirte exactamente cuánto te van a prestar los bancos en tu situación actual y te damos el plan para corregir tu perfil si es necesario. ¡Mándame un WhatsApp y analicemos tu nómina hoy mismo!