¿Qué hacer si te sacan "Tarjeta Amarilla" en el Buró de Crédito?

Ayer vimos jugadas intensas donde los defensas tuvieron que barrerse con todo para frenar el avance del rival. En más de una ocasión, el árbitro sacó la mano, metió la mano al bolsillo y exhibió la temida tarjeta amarilla. En el fútbol, una tarjeta amarilla es una advertencia clara: cometiste una falta, estás condicionado, pero sigues en el partido. En el mundo financiero, el Buró de Crédito funciona exactamente igual. Estar en Buró con una «tarjeta amarilla» (un score bajo o algunas marcas de pagos atrasados) no significa que estés expulsado del mercado inmobiliario para siempre. Significa que tienes que ajustar tu juego, limpiar tu estrategia y dejar de cometer faltas para que el banco te vuelva a soltar la confianza y te preste para tu casa.

¿Qué hacer si te sacan "Tarjeta Amarilla" en el Buró de Crédito?

Existe un mito urbano gigantesco que dice: «Es que estoy en Buró, ya ningún banco me va a dar crédito». ¡Tranquilo, compadre! Todos los que tenemos una tarjeta de crédito, un plan de celular o DirectTV estamos en el Buró de Crédito. El Buró no es una lista negra; es simplemente el acta de nacimiento de tu comportamiento financiero. Lo que realmente importa es tu «Score», que es la calificación que te da el sistema basada en qué tan puntual eres para pagar tus cuentas. Si te atrasaste con la tarjeta de Liverpool hace un año o si dejaste una cuenta colgada de Telcel, el árbitro te va a poner una tarjeta amarilla.

¿Cómo se limpia una tarjeta amarilla para que el banco no te saque la roja y te niegue la hipoteca? Lo primero que tienes que hacer es un análisis de tu Reporte de Crédito Especial. Tienes derecho a sacarlo gratis una vez al año. Ahí vas a ver exactamente quién te tiene reportado con «números rojos». El peor error que puedes cometer es ignorar la deuda esperando a que «desaparezca» por arte de magia a los 5 o 6 años. El tiempo en el sistema financiero cuesta dinero. Si debes una cantidad manejable, ve y liquídala de inmediato, pero pide que te marquen la cuenta como «pagada sin quita». Una «quita» es cuando negocias pagar menos de lo que debes; el banco acepta el dinero pero deja una mancha en tu historial que le avisa a los demás bancos que eres un cliente que no paga completo. Eso es casi como una tarjeta roja.

Una vez que liquidas tus pendientes, necesitas empezar a generar «historial positivo» para demostrarle al director técnico del banco que ya cambiaste tu comportamiento en la cancha. Saca una tarjeta de crédito garantizada o una tarjeta de crédito de bajo límite, úsala para tus gastos normales del mes (la gasolina, el súper) y págala al 100% antes de tu fecha límite. Esto le empieza a mandar señales verdes al algoritmo del Buró, y en cuestión de 6 a 12 meses tu score va a empezar a subir como la espuma. Los bancos valoran mucho la tendencia actual: prefieren ver a un cliente que cometió un error hace dos años pero que hoy tiene un juego limpio y ordenado, que a alguien que nunca ha manejado un crédito en su vida y no tiene estadísticas de juego.

¿Traes marcas en tu historial y no sabes si calificas? No te autoexpulses del partido antes de tiempo. En Tío Hipotecario revisamos tu Buró contigo, te ayudamos a armar la estrategia para limpiar esas tarjetas amarillas y te perfilamos con los bancos que son más flexibles con tu situación. ¡Mándame un mensaje y regresemos juntos a la cancha ganando!